Nuestra Historia
Antes de contarles la historia de Lucochus quiero contarles la mía. Mi nombre es Antonella y mucho antes de ser la creadora de éstos maravillosos juguetes, era una loca de los gatos (lo sigo siendo).
Cada gato y gatito que veía en la calle, yo los levantaba. Los cuidaba, alimentaba, curaba si era necesario y los hospedaba hasta conseguirles un hogar definitivo.
Cada vez fueron más y más gatitos, y cómo crecían en número también crecían los gastos.
Además de atenderlos y cuidarlos, había que jugar con ellos. Un día agarré un cordón y un palito, los uní e hice un juguete express. Les encantó.
Llegó un momento en que estaba superada y no podía más. Me tapaban las deudas por los gastos en veterinarias, comida y demás. Estaba muy triste porque eso significaba dejar de ayudarlos. Cuando ya no había más nada que hacer, se me prendió la lamparita.
Empecé con unas simples cañitas, iba por las tiendas de mascotas ofreciéndolas. Cada peso que juntaba iba destinado a los gatitos.
Poco a poco fui mejorando la calidad de los juguetes y empecé a ganar clientes fijos.
Cuando llegó el momento de ponerle un nombre a mi marca ¿Qué mejor que conjugar los nombres de mis primeros gatos? Lua, Cora, Churri y Suertudo. Lu-Co-Chu-S.
En Lucochus hacemos las cosas con cariño, dedicación, esfuerzo y respeto, porque nació producto del amor y ese es nuestro estilo de vida.
